Es cierto que somos una construcción química. Pero es también indiscutible que las enzimas y los goteos corporales no lo explican todo. No sé cómo se llame eso que convierte el péndulo en música, la cuerda de tripa en Bach, el vuelto de la mesera en teoría económica marxista y la fricción púbica en la poesía de Petrarca o Neruda, pero eso es, precisamente, lo que nos salva de ser sólo diseños hormonales y, vallejianamente, lóbregos mamíferos.
(César Hildebrandt - Orgasmos de cuerpo presente)
Pocas cosas son tan sublimes como una mujer hermosa, y en silencio.
(Servidor)
Toda mujer nunca deja de ser niña.
(Servidor)
Mi paciencia es mucha, mi tolerancia es poca, sin embargo aguanto cuando el diablo sopla.
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